domingo, 30 de noviembre de 2025

Con menos de una hectárea por cada vaca productora, obtenemos rentabilidad y podemos tener un empleado

Con menos de una hectárea por cada vaca productora, obtenemos rentabilidad y podemos tener un empleado

 Visitamos Pear SC, una granja de producción de leche ecológica de titularidad compartida y que aplica un sistema de pastoreo y ensilaje con apenas una hectárea de terreno para cada vaca productora. Y, aun así, obtienen unos resultados plenamente rentables en lo económico y en lo medioambiental. Su secreto: tener siempre controlados los márgenes de beneficio y aprovechar eficazmente todos los recursos vegetales y animales.


Jesús Pereira e Isabel Ares son los responsables de Pear SC, situada en la parroquia de Bustelo, ayuntamiento de Arzúa. Una granja de producción de leche ecológica con un manejo y método de trabajo tan particular como efectivo: las vacas combinan una dieta de pasto, forraje y concentrados a lo largo del día y en diferentes ubicaciones.

Pear SC surgió de la explotación que ya tenían los padres de Jesús. Debido a las limitaciones que les suponía aquella granja en cuanto a espacio, Jesús -que estaba incorporado desde 1994- decidió comprar el terreno que actualmente ocupa la nave. Eso fue en el año 2000 y en el 2007 se incorporó Isabel también.

«Había ayudas para la incorporación. Y era el momento en que Isabel tenía que decidir si seguía trabajando en otro sector o si se incorporaba aquí. Ella lo tuvo claro y pasamos al actual modelo de titularidad compartida», explica Jesús.

EL REBAÑO Y SU MANEJO

Cuentan con un rebaño formado a lo largo del año por entre 30 y 35 animales productores de leche y otras 15 para recría y 17 secas. Las productoras son mayoritariamente frisonas y tienen cuatro cruces de jersey con frisona y una que es jersey pura.

Aunque se deje espacio para algún otro cruce o se hagan inseminaciones con razas cárnicas de forma esporádica, la intención es seguir trabajando con la frisona como raza predominante en el rebaño.

Las vacas productoras comen una ración compuesta en carro mezclador a base de hierba seca y hierba de silo. «Ahora no les metemos pienso en el carro, pero algo sí que les damos. Los concentrados ecológicos siempre son de ayuda para el animal.»

El pienso se lo dan a las vacas antes de que llegue el carro con la ración. «Se lo servimos a las que vemos que más lo necesitan. Y ahorramos trabajo porque, si el pienso va con el resto de la ración, las vacas revuelven mucho y hay que arrimarles la comida muchas veces.»

Las vacas secas y las novillas están siempre fuera y, además de pacer, se les da algo de hierba seca o un rollo de silo cuando es necesario. La nave donde duermen los animales productores está abierta por la parte trasera y conectada con una finca de tres hectáreas a la que pueden acceder libremente en cualquier momento.

Las inseminaciones para producción de leche las hacemos con semen sexado y los cruces cárnicos con Angus y Blanco-Azul Belga.

Dentro de esa nave hay camas de colchoneta sobre las cuales depositan una mezcla de carbonato y serrín. Pereira señala que esa mezcla aporta un excelente fertilizante, aunque reconoce que las colchonetas dejan a las vacas con el rabo fuera del cubículo de forma que lo revuelven y pueden acabar teniendo pequeñas lesiones.

En los últimos tiempos, prácticamente todas las inseminaciones se hacen con semen sexado para la producción de leche. «Las novillas para leche y las que dejamos para recría van siempre con el sexado. Y también hacemos algún cruce para carne con las razas angus y blanco-azul belga para la producción de terneros de carne».

La elección de esas razas cárnicas para cruce obedece a que las vacas preñan con mucha facilidad, no tienen dificultades de parto y están muy demandadas por el mercado. «Son terneros que salen muy rehechos. Tienen poco ancho de hueso y mucha carne. En solo quince días ya están hechos y, además de dejar un beneficio, ahorran mucho trabajo.»

PRODUCCIÓN DE LECHE

En Pear SC tienen una media anual de 26 litros por vaca y día -para un total de algo más de 350 toneladas-. Una cifra elevada para un sistema de pastoreo. El contrato de venta de la leche les obliga a alcanzar unos niveles de 3,70 de grasa y de 3,10 de proteína. Un índice proteico en el que siempre se mueven en el límite pero ya trabajan para corregirlo.

En cuanto a recuento de células somáticas, las cifras son siempre buenas y pocas veces superan las 100.000, tal como les marca el contrato que tienen de venta de la leche. Y otro tanto sucede con la bacteriología, que siempre se sitúa por debajo de 10.000.

ARTÍCULO COMPLETO…. https://www.campogalego.es/con-menos-de-una-hectarea-por-cada-vaca-productora-obtenemos-rentabilidad-y-podemos-tener-un-empleado/


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